Embarazo
38 Semanas de Embarazo
A las 38 semanas tu bebé sigue siendo "término temprano" pero está casi listo. Descubre los cambios cervicales, los síntomas más intensos y cuándo ir al hospital.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a tu pediatra sobre tu hijo.
Fuentes: OMS, CDC, AAP y NHS. Las recomendaciones varían según el país — para España, consulta la SEGO.
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De un vistazo: semana 38
- Trimestre: Tercer trimestre (término temprano)
- Tamaño del bebé: Aproximadamente el tamaño de un puerro o una rama de ruibarbo
- Longitud: Unos 49-50 cm desde la cabeza hasta los talones
- Peso: Alrededor de 3.000-3.100 g
A las 38 semanas tu bebé ha completado prácticamente todo su desarrollo principal y ahora se centra en acumular grasa, refinar el sistema nervioso central y prepararse por completo para la vida fuera del útero. El vernix y el lanugo se van desprendiendo y siendo ingeridos, contribuyendo a ese primer meconio que aparecerá tras el nacimiento.
En la Seguridad Social española, la matrona te visitará semanalmente desde la semana 36. Si tienes plan de parto, este es un buen momento para revisarlo con ella y confirmar que el equipo del hospital lo conoce.
Desarrollo del bebé esta semana
La semana 38 es de perfilado final. Esto es lo que sigue desarrollándose:
- Cerebro y sistema nervioso: El crecimiento cerebral es intenso. La mielina (el revestimiento graso de los nervios) sigue formándose, lo que permite señales nerviosas más rápidas y coordinadas tras el nacimiento.
- Pulmones: La producción de surfactante continúa. Los pulmones están esencialmente listos, aunque los días adicionales hasta las 39 semanas reducen el riesgo de dificultad respiratoria.
- Vernix y lanugo: La mayor parte se ha desprendido. Algunos restos pueden ser visibles al nacer, especialmente en los pliegues cutáneos.
- Piel y grasa: La grasa subcutánea sigue acumulándose, dando al bebé ese aspecto redondeado que facilita la termorregulación tras el parto.
- Ojos: El color de los ojos al nacer suele ser azul o gris, independientemente de la predisposición genética. El color definitivo puede no establecerse hasta los 6-12 meses, cuando la producción de melanina se completa.
- Reflejo de prensión: El bebé ya tiene un fuerte reflejo de agarre, listo para coger tu dedo nada más nacer.
- Posición: Casi todos los bebés están ya en posición cefálica. Es posible que el tuyo se encaje más profundamente en la pelvis esta semana.
Tu cuerpo y los síntomas de esta semana
Muchos de los síntomas de la semana 38 son versiones intensificadas de los de la semana 37, pero algunos signos específicos pueden aparecer ahora:
- Contracciones de Braxton Hicks más frecuentes: Pueden volverse más largas y difíciles de distinguir de las contracciones de parto temprano.
- Cambios cervicales: El cuello uterino se está ablandando (madurando), adelgazando (borrando) y posiblemente empezando a dilatar. Puede que no lo notes directamente.
- Secreción de tapón mucoso: Es posible que notes un aumento del flujo vaginal, quizás con tintes rosados, marrones o rojizos, el llamado "show" o manchado de parto. Es normal e indica cambios cervicales.
- Dolor pélvico y de caderas: La relaxina afloja los ligamentos de la pelvis para preparar el parto, lo que puede causar dolores sordos o punzantes.
- Dolor lumbar: El desplazamiento de los ligamentos pélvicos y el peso del bebé pueden intensificar la molestia en la zona lumbar. Un dolor rítmico y persistente en la espalda puede indicar un "parto de espalda".
- Edema: La hinchazón continúa. Una hinchazón repentina y grave es una señal de alarma de preeclampsia.
- Falta de apetito, náuseas o deposiciones blandas: Preparaciones corporales para el parto.
- Fatiga alternada con energía: El instinto de nidificación puede intensificarse.
- Dificultad para dormir: La incomodidad y la micción frecuente hacen que las noches completas sean escasas.
Nutrición: qué comer y qué evitar esta semana
Continúa con la base nutricional que has construido. El final del embarazo no es momento para dietas restrictivas: céntrate en alimentos densos en nutrientes que apoyen tu energía y recuperación.
- Alimentos ricos en hierro: Especialmente importantes en las semanas finales para acumular reservas ante la pérdida de sangre durante el parto. Lentejas, espinacas, carne roja magra, berberechos al vapor.
- Calcio: Continúa la mineralización ósea del bebé. Apunta a 1.000 mg/día a través de lácteos, bebidas vegetales enriquecidas y verduras de hoja verde.
- Magnesio: Ayuda con los calambres musculares y puede mejorar el sueño. Fuentes: frutos secos, semillas, cereales integrales, verduras de hoja verde.
- Hidratos de carbono complejos: Energía sostenida para el maratón del parto. Cereales integrales, boniato, avena.
- Dátiles: Algunas investigaciones sugieren que consumir 6 dátiles al día en las semanas finales puede reducir la duración del parto y la necesidad de inducción. Consúltalos con tu matrona.
- Grasas saludables: Aguacate, frutos secos, aceite de oliva virgen extra, pescado azul, para el desarrollo cerebral en curso.
Sigue evitando: alimentos crudos o poco cocinados de origen animal, pescados con alto contenido en mercurio (pez espada, atún rojo, tiburón), lácteos no pasteurizados, alcohol y cafeína en exceso (menos de 200 mg/día).
Ejercicio físico
Mantente activa de forma suave. Algunos movimientos también pueden ayudar con la posición fetal óptima y la preparación al parto:
- Paseos diarios: 20-30 minutos si te encuentras bien.
- Inclinaciones pélvicas y cat-cow: Alivian el dolor de espalda y favorecen el posicionamiento óptimo del bebé.
- Sentadillas con apoyo: Abren la pelvis. Sujétate a algo estable.
- Pelota de pilates: Siéntate erguida sobre ella y mece las caderas suavemente. Favorece el encajamiento de la cabeza del bebé.
- Natación y aquagym prenatal: Alivian la presión articular y reducen la hinchazón.
Evita: flexiones de espalda profundas, tumbarte boca arriba durante periodos prolongados, actividades con riesgo de caída y el sobrecalentamiento. Si te mareas, te falta el aire más de lo normal o sientes un dolor inusual, para y descansa.
Salud mental y bienestar emocional
Cuanto más te acercas a la fecha probable de parto, más puedes oscilar entre la ilusión y la ansiedad. La angustia al final del embarazo es muy frecuente, y no es un defecto de personalidad, sino una respuesta normal ante un cambio vital enorme.
Estrategias útiles:
- Prepara sin obsesionarte. Cuando la bolsa esté lista y el equipo sepa el plan, intenta soltar el control.
- Limita la ingesta de información. Googlear a las 2 de la mañana raramente ayuda. Quédate con fuentes fiables como la AEP o el Ministerio de Sanidad.
- Apóyate en tu pareja y tu red cercana. Comparte los miedos y las esperanzas con honestidad. Si tienes madre, suegra o hermana que pueda ayudar en el posparto, habla con ellas ahora: la abuela en España suele ser un apoyo fundamental en las primeras semanas.
- Practica técnicas de afrontamiento para el parto: respiración lenta, visualización y contrapresión. Practicarlas ahora crea memoria muscular.
- Gestiona el sueño de forma activa: usa almohadas de embarazo, evita pantallas antes de acostarte y aprovecha las siestas.
- Busca ayuda si la ansiedad o la tristeza son intensas. La salud mental prenatal es tratable e importante, tanto para ti como para tu bebé.
Cuándo llamar a la matrona o ir a urgencias
Contacta con tu matrona o ve directamente a urgencias de obstetricia ante cualquiera de los siguientes síntomas:
- Disminución de los movimientos fetales (menos de 10 movimientos en 2 horas durante el período activo del bebé)
- Sangrado vaginal más que un leve manchado
- Salida de líquido en chorro o goteo continuo (posible rotura de bolsa)
- Contracciones regulares y dolorosas cada 5 minutos o según las indicaciones de tu matrona
- Cefalea intensa que no cede con reposo o hidratación
- Alteraciones visuales (visión borrosa, manchas, destellos)
- Dolor intenso en el cuadrante superior derecho del abdomen
- Hinchazón repentina en cara, manos o en una sola pierna
- Fiebre por encima de 38 °C
- Vómitos persistentes
Pruebas y visitas de esta semana
En tu visita prenatal de la semana 38 con la matrona de la Seguridad Social, puedes esperar:
- Control de tensión arterial, peso y análisis de orina
- Altura uterina y frecuencia cardiaca fetal
- Revisión de los movimientos fetales
- Posible tacto vaginal (dilatación, borramiento, plano de Hodge), opcional y no siempre informativo
- Revisión del plan de parto y procedimientos hospitalarios
- Conversación sobre el momento de inducción si fuera necesaria (habitualmente no antes de las 39 semanas por motivos electivos)
No hay pruebas de cribado rutinarias específicas de la semana 38, ya que la mayoría se habrán completado antes. Sin embargo, si hay factores de riesgo como diabetes gestacional o hipertensión, pueden solicitarse controles adicionales como el registro cardiotocográfico (CTG) o el perfil biofísico.
Consejos para la semana 38
- Practica la respiración para el parto. Inspira lentamente por la nariz y espira por la boca. Practicarla ahora hace que sea automática durante las contracciones.
- Cocina y congela comidas. Dos o tres semanas de cenas preparadas serán un tesoro en las primeras semanas en casa. Platos como potajes, sopas, albóndigas o croquetas aguantan bien en el congelador.
- Prepara tu rincón de recuperación posparto. Ten a mano compresas de maternidad, botella de bidé portátil, gasas con árnica o aloe para la zona perineal y ropa interior cómoda.
- Confirma que la silla del coche está bien instalada. Muchos ayuntamientos y algunas autoescuelas especializadas ofrecen revisiones gratuitas.
- Carga todos los dispositivos. Móvil, cámara, batería externa: el parto puede ser largo y agotar la batería rápidamente.
Preparación para las próximas semanas
El parto puede comenzar cualquier día. Tu lista de preparación inmediata:
- Repasa la ruta al hospital (y una alternativa por si hay tráfico)
- Ten claro qué hacer si el parto comienza de madrugada: a quién llamas, adónde vas, qué llevas
- Asegúrate de que tu acompañante puede ser localizado a cualquier hora
- Si tienes hijos mayores, confirma los planes de cuidado
- Si tienes mascotas, organiza quién se ocupa de ellas
- Piensa en el apoyo posparto: lista de la compra colaborativa, ayuda familiar, contacto con una consultora de lactancia si planeas dar el pecho
- Programa la primera visita con la pediatra (habitualmente a los 2-5 días del alta)
- Recuerda que la baja maternal en España es de 16 semanas (6 obligatorias e intransferibles desde el parto): gestiona el papeleo con antelación en tu empresa y en el INSS
Preguntas frecuentes sobre la semana 38
¿Las 38 semanas se consideran a término?
No del todo. Según la ACOG y la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), las 38 semanas se clasifican como "término temprano". El término completo no comienza hasta las 39 semanas. La mayoría de los bebés nacidos a las 38 semanas van muy bien, pero las últimas semanas de desarrollo incluyen maduración cerebral, pulmonar y ganancia de peso importantes. Si el parto se inicia espontáneamente a las 38 semanas, el bebé estará generalmente bien preparado; lo que se desaconseja es la inducción electiva antes de las 39 semanas.
¿Por qué mi barriga se pone dura a ratos durante la semana 38?
Un abdomen que se endurece de pronto y luego se relaja son casi siempre contracciones de Braxton Hicks. Son más frecuentes e intensas en la semana 38 porque el cuerpo está practicando para el parto. Suelen ser irregulares, no muy dolorosas y ceden al cambiar de postura, hidratarse o descansar. Si el endurecimiento se vuelve regular, doloroso y progresivo, podría ser parto real: empieza a cronometrar.
Mi matrona me dijo que estoy con 2 cm de dilatación a las 38 semanas. ¿Eso significa que el parto es inminente?
No necesariamente. La dilatación cervical en el final del embarazo es un mal predictor de cuándo empezará realmente el parto. Algunas mujeres están con 3-4 cm durante semanas antes de que comience el trabajo de parto, mientras que otras pasan de estar cerradas a parto activo en pocas horas. La dilatación te dice que el cuerpo se está preparando, pero no predice el momento. No le des demasiada importancia a un solo tacto vaginal.
¿Es normal sentir presión constante en la zona pélvica a las 38 semanas?
Sí. A medida que la cabeza del bebé se encaja más profundamente en la pelvis, notarás una pesadez persistente, presión y a veces punzadas en la pelvis, la vagina o el recto. Muchas mujeres describen la sensación de que el bebé podría "salirse", aunque eso no ocurrirá. La presión es molesta pero esperada. Un cinturón pélvico de sujeción, los baños de agua caliente y descansar con las caderas ligeramente elevadas pueden ayudar.
¿Cuándo debo preocuparme por la hinchazón a las 38 semanas?
Una hinchazón leve en pies, tobillos y manos es normal al final del embarazo por la retención de líquidos y la presión sobre los vasos sanguíneos. Debes llamar a tu matrona o ir a urgencias de inmediato si notas: hinchazón repentina y pronunciada, especialmente en la cara o alrededor de los ojos; hinchazón acompañada de cefalea intensa, alteraciones visuales o dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen; o hinchazón en una sola pierna (podría indicar una trombosis venosa). Estos pueden ser signos de preeclampsia o TVP, que requieren evaluación urgente.
¿Por qué tengo diarrea o heces blandas a las 38 semanas?
Muchas mujeres experimentan deposiciones blandas o diarrea en los días previos al parto. La causa son las prostaglandinas, hormonas que maduran el cuello uterino y también afectan al intestino. Es la forma que tiene el cuerpo de vaciarse antes del trabajo de parto. Si la diarrea es intensa, persistente o va acompañada de fiebre o vómitos, llama a tu matrona: la deshidratación en el último trimestre puede ser problemática.
¿Puedo hacer algo para favorecer el inicio del parto a las 38 semanas?
La SEGO y el Ministerio de Sanidad recomiendan esperar a las 39 semanas para cualquier inducción electiva. Dicho eso, algunas actividades suaves son improbables que causen daño: caminar, yoga prenatal, sentarse en la pelota de pilates, las relaciones sexuales si no hay contraindicación médica y la acupuntura con un profesional habilitado. Evita el aceite de ricino, los remedios herbales sin prescripción y la estimulación enérgica del pezón, que puede provocar contracciones excesivamente fuertes. Consulta siempre con tu matrona antes de probar cualquier cosa.
¿Es seguro viajar a las 38 semanas?
La mayoría de las aerolíneas no permiten volar a partir de la semana 36-37 de embarazo, y antes para vuelos internacionales, por el riesgo de que el parto se inicie durante el viaje. Para desplazamientos en coche, los trayectos cortos son razonables, pero los viajes largos (más de 1-2 horas del hospital de parto) no son recomendables a las 38 semanas. El parto puede comenzar sin previo aviso. Si el viaje es imprescindible, programa paradas frecuentes, mantente bien hidratada y localiza los hospitales en el trayecto.
¿Qué significa el borramiento del cuello uterino?
El borramiento es el adelgazamiento y acortamiento del cuello uterino a medida que se prepara para el parto. Se mide en porcentaje: 0% significa que el cuello está grueso (unos 3-4 cm de longitud), mientras que 100% significa que está completamente borrado. El cuello suele borrarse antes de dilatar, especialmente en los primeros embarazos. Al igual que la dilatación, el borramiento es una señal de que el cuerpo se está preparando, pero no predice el momento exacto del parto.
¿Debo cronometrar todas las contracciones que siento a las 38 semanas?
No hace falta cronometrar cada leve molestia, pero sí vale la pena registrar las contracciones cuando se vuelven notables, regulares y progresivamente más intensas. La guía clásica es la regla "5-1-1" (o "4-1-1" según tu matrona): contracciones cada 5 (o 4) minutos, de 1 minuto de duración, durante 1 hora seguida. En ese punto, llama a tu matrona o dirígete al hospital. Para los embarazos siguientes, tu matrona puede indicarte que vayas antes porque el parto suele progresar más rápido.
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