Embarazo
37 Semanas de Embarazo
A las 37 semanas tu bebé ya es "término temprano". Conoce su desarrollo, los síntomas más frecuentes, la visita con la matrona y cuándo acudir a urgencias.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a tu pediatra sobre tu hijo.
Fuentes: OMS, CDC, AAP y NHS. Las recomendaciones varían según el país — para España, consulta la SEGO.
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De un vistazo: semana 37
- Trimestre: Tercer trimestre (término temprano)
- Tamaño del bebé: Aproximadamente el tamaño de una acelga o una lechuga romana
- Longitud: Unos 48-49 cm desde la cabeza hasta los talones
- Peso: Alrededor de 2.800-2.900 g
La semana 37 es un hito importante: tu bebé alcanza la clasificación de "término temprano". Aunque técnicamente el término completo no comienza hasta las 39 semanas, los bebés nacidos esta semana están ya muy desarrollados y la mayoría puede adaptarse a la vida extrauterina sin complicaciones. Las semanas finales son un período de engorde, maduración pulmonar y colocación en posición para el parto.
En España, tu matrona de la Seguridad Social te verá semanalmente a partir de la semana 36. Estas visitas son el momento ideal para revisar el plan de parto, resolver dudas y confirmar que todo está en orden antes del gran día.
Desarrollo del bebé esta semana
A las 37 semanas prácticamente todos los sistemas del cuerpo del bebé son funcionales, aunque algunos continúan afinándose. Esto es lo que ocurre en su interior:
- Pulmones: Producen surfactante, la sustancia que impide que los alvéolos se colapsen tras el nacimiento. La mayoría de los bebés nacidos a las 37 semanas pueden respirar de forma autónoma, aunque un pequeño porcentaje puede necesitar apoyo respiratorio breve.
- Cerebro: El desarrollo neurológico es intenso. Entre las semanas 35 y 40, el peso del cerebro aumenta aproximadamente un tercio. La corteza se pliega formando los surcos y circunvoluciones que sustentan las funciones cognitivas superiores.
- Sistema digestivo: Los intestinos contienen meconio, la sustancia oscura y viscosa que será la primera deposición del bebé. El tracto digestivo ya está preparado para procesar leche materna o artificial.
- Piel: La mayor parte del lanugo (el vello fino que cubría al bebé) se ha desprendido y sido ingerido. El vernix caseosa (la capa blanquecina protectora) se va reduciendo. La piel se vuelve más rosada y menos arrugada a medida que se acumula grasa subcutánea.
- Ojos y oídos: El oído está bien desarrollado: el bebé reconoce tu voz y puede girar la cabeza hacia sonidos familiares. Los ojos detectan la luz y la oscuridad y responden a la luz intensa proyectada sobre el abdomen.
- Posición: La mayoría de los bebés ya están en posición cefálica (cabeza abajo). Si el tuyo sigue en podálica a las 37 semanas, tu ginecóloga puede proponerte una versión cefálica externa (VCE) o planificar una cesárea.
Tu cuerpo y los síntomas de esta semana
Tu cuerpo está en preparación activa para el parto. Puede que notes varias sensaciones nuevas:
- Encajamiento: El bebé desciende hacia la pelvis, aliviando la presión sobre los pulmones pero aumentando la presión sobre la vejiga. En los primeros embarazos suele ocurrir 2-4 semanas antes del parto; en los posteriores puede no producirse hasta que comienza el trabajo de parto.
- Contracciones de Braxton Hicks: Son más frecuentes e intensas. Son irregulares y habitualmente no dolorosas, aunque sí molestas.
- Presión pélvica y punzadas vaginales: Sensaciones eléctricas breves en la pelvis o la vagina causadas por la presión de la cabeza del bebé sobre los nervios. Son incómodas pero no peligrosas.
- Edema (hinchazón): Manos, pies y tobillos pueden hincharse más, especialmente al final del día. Una hinchazón repentina y pronunciada, sobre todo en la cara, puede ser signo de preeclampsia: llama a tu matrona o ve a urgencias.
- Micción frecuente y estreñimiento: La presión sobre la vejiga y la digestión enlentecida están en su punto máximo.
- Heces blandas o náuseas leves: Algunos cambios digestivos pueden aparecer días antes del parto, como el cuerpo preparándose para vaciar el intestino.
- Insomnio y sueños vívidos: Los cambios hormonales, la incomodidad física y la anticipación hacen que dormir bien sea difícil.
- Instinto de nidificación: Una energía repentina y urgente de organizar, limpiar o preparar el hogar es muy habitual al final del embarazo.
Nutrición: qué comer y qué evitar esta semana
En la semana 37, la alimentación debe apoyar el último estirón del bebé y preparar tu cuerpo para el parto y la recuperación posterior. Afortunadamente, la dieta mediterránea española es una base excelente.
Nutrientes prioritarios:
- Hierro: Continúa con alimentos ricos en hierro: carne roja magra, lentejas, espinacas, cereales enriquecidos. Las reservas de hierro te ayudarán a recuperarte de la pérdida de sangre durante el parto. Combínalos con vitamina C (naranja, pimiento rojo) para mejorar la absorción.
- Calcio y vitamina D: Lácteos, bebidas vegetales enriquecidas, verduras de hoja verde. El bebé está completando la mineralización ósea.
- Proteínas: 75-100 g diarios para el crecimiento de tejidos y la recuperación posparto.
- Omega-3 (DHA): Pescado azul bajo en mercurio como la sardina, el boquerón o el salmón, esenciales para el desarrollo cerebral en estas semanas finales. Si no consumes pescado, consulta con tu matrona sobre suplementación.
- Hidratación: 2,5-3 litros de líquido al día. La deshidratación puede desencadenar contracciones de Braxton Hicks y empeorar la hinchazón.
- Fibra: Cereales integrales, frutas, verduras para combatir el estreñimiento. Un yogur con bífidus por la mañana también puede ayudar.
Alimentos que debes seguir evitando: carne, pescado y huevos crudos o poco cocinados; lácteos no pasteurizados; peces de gran tamaño con alto contenido en mercurio (atún rojo, pez espada, tiburón); alcohol; y exceso de cafeína (el Ministerio de Sanidad recomienda no superar los 200 mg al día).
Ejercicio físico
El movimiento suave a las 37 semanas favorece la circulación, reduce la hinchazón y puede ayudar al bebé a colocarse en una posición óptima para el parto. Actividades recomendadas:
- Caminar: Paseos cortos y regulares ayudan a abrir la pelvis y pueden favorecer el inicio del parto cuando el cuerpo esté listo.
- Yoga prenatal: Posturas de apertura de caderas (sentadillas con apoyo, cat-cow, mariposa) son muy útiles para la preparación al parto.
- Ejercicios de suelo pélvico (Kegel): Continúalos para apoyar la recuperación posparto.
- Pelota de pilates: Sentarse y balancearse suavemente puede ser más cómodo que una silla y ayuda al posicionamiento del bebé.
- Natación o aquagym prenatal: Excelentes para aliviar la presión articular y la hinchazón.
Evita: ejercicio de alto impacto, tumbarte boca arriba durante mucho tiempo, actividades con riesgo de caída (esquí, hípica, deportes de contacto) y el sobrecalentamiento. Escucha a tu cuerpo: si algo duele o te deja sin aliento, para.
Salud mental y bienestar emocional
Es completamente normal sentir una mezcla de entusiasmo, ansiedad, impaciencia e incluso miedo a las 37 semanas. La realidad del parto y de la maternidad está de repente muy cerca, y las hormonas lo amplifican todo.
Estrategias que ayudan:
- Habla abiertamente con tu pareja sobre expectativas del parto y los primeros días posparto: quién levantará de noche, cómo gestionar las visitas de la familia (la abuela suele querer ayudar, y ese apoyo puede ser un regalo enorme si se organiza bien).
- Limita las historias de terror sobre partos. Filtra las redes sociales. Las experiencias ajenas no predicen la tuya.
- Practica técnicas de relajación: respiración abdominal, visualización, meditación suave. Te serán de gran utilidad durante el parto.
- Duerme cuando puedas. Usa almohadas para apoyarte, duerme sobre el lado izquierdo siempre que sea posible y recupera horas con siestas si el sueño nocturno está fragmentado.
- Pide ayuda si la necesitas. La depresión y la ansiedad prenatales son reales y tienen tratamiento. Díselo a tu matrona si te sientes persistentemente triste, sin esperanza o con ataques de pánico.
Cuándo llamar a la matrona o ir a urgencias
Llama a tu matrona o acude directamente al servicio de urgencias de obstetricia de tu hospital si experimentas alguno de estos síntomas:
- Disminución de los movimientos fetales (menos de 10 movimientos en 2 horas durante el período activo habitual del bebé)
- Sangrado vaginal abundante (más que un leve manchado)
- Salida repentina de líquido o goteo continuo (posible rotura de bolsa)
- Contracciones regulares cada 5 minutos o menos durante una hora
- Cefalea intensa y persistente, alteraciones visuales o dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen (posibles signos de preeclampsia)
- Hinchazón repentina y marcada, especialmente en la cara o las manos
- Fiebre por encima de 38 °C
- Escozor o ardor al orinar o dolor pélvico (posible infección urinaria)
Pruebas y visitas de esta semana
A partir de la semana 36 las visitas con la matrona de la Seguridad Social pasan a ser semanales. En la visita de la semana 37 puedes esperar:
- Control de tensión arterial y peso
- Análisis de orina para detectar proteínas y glucosa
- Medición de la altura uterina para seguir el crecimiento del bebé
- Auscultación de la frecuencia cardiaca fetal
- Resultado del cultivo de EGB (estreptococo del grupo B) si se realizó a la semana 35-36
- Tacto vaginal (opcional): Algunas matronas y ginecólogas comprueban la dilatación y el borramiento cervical, aunque no siempre es necesario ni predictivo de cuándo comenzará el parto.
- Revisión del plan de parto, opciones de analgesia y signos de inicio del trabajo de parto
Si no tienes aún el plan de parto escrito, este es el momento de pedirle a tu matrona el modelo que utiliza tu hospital. En muchas CCAA puedes entregarlo con antelación en la maternidad para que quede en tu historial.
Consejos para la semana 37
- Instala y revisa la silla del coche. Muchos hospitales no dan el alta sin que la silla esté correctamente colocada. Si tienes dudas, los talleres de revisión de sillas infantiles (gratuitos en muchos ayuntamientos y autoescuelas especializadas) pueden verificarla por ti.
- Prepara y revisa la bolsa para el hospital. Tenla lista junto a la puerta.
- Preingresa en el hospital o la clínica. En muchos centros puedes cumplimentar el papeleo con antelación, lo que ahorra tiempo cuando comienza el parto.
- Prepara el congelador y la despensa. Tener comidas listas para calentar hace los primeros días en casa mucho más llevaderos. La abuela suele ser una aliada invaluable en este momento.
- Confirma tu red de apoyo. Quién te llevará al hospital, quién cuidará de los hijos mayores o de las mascotas si los hay.
Preparación para las próximas semanas
Las próximas dos o tres semanas pueden traer el parto en cualquier momento. Asegúrate de tener listo:
- Básicos del recién nacido: pañales (talla recién nacido y talla 1), toallitas, arrullo, peleles, un espacio de sueño seguro (moisés o cuna con colchón firme, sin cojines ni ropa de cama blanda, siguiendo las recomendaciones de la AEP)
- Si vas a dar el pecho: una silla o mecedora cómoda, discos de lactancia, lanolina; si vas a dar biberón: biberones, leche de inicio, esterilizador
- Suministros posparto para ti: compresas de maternidad, botella de agua para la higiene perineal (botella de bidé), bragas de malla, crema para los pezones, ropa cómoda y holgada
- Pediatra elegida y primera visita programada (habitualmente a los 2-5 días del alta)
- Lista de contactos para comunicar la llegada del bebé
- Infórmate sobre la baja maternal: en España tienes derecho a 16 semanas de baja por maternidad (las 6 primeras son obligatorias e intransferibles). Tu empresa necesita los partes desde el primer día.
Preguntas frecuentes sobre la semana 37
¿Las 37 semanas ya se consideran a término?
No del todo. Tanto la ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists) como el Ministerio de Sanidad de España distinguen entre "término temprano" (37-38 semanas) y "término completo" (39-40 semanas y 6 días). Los bebés nacidos a las 37 semanas suelen estar bien, pero tienen tasas ligeramente mayores de dificultad respiratoria, problemas de alimentación e ingreso en neonatología en comparación con los nacidos a las 39 semanas o más. Salvo indicación médica, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) desaconseja los partos electivos antes de las 39 semanas.
¿Es normal sentir mucha presión pélvica a las 37 semanas?
Sí, y es muy habitual. Se llama "encajamiento": el bebé desciende hacia la pelvis en preparación para el parto. Notarás que respiras algo mejor (el bebé ya no presiona tanto el diafragma), pero que tienes más ganas de orinar y caminar se vuelve más pesado. Algunas mujeres describen punzadas eléctricas en la zona vaginal o el periné cuando la cabeza del bebé roza algún nervio. Es incómodo, pero no es señal de alarma.
¿Cómo diferencio las contracciones de Braxton Hicks del parto real a las 37 semanas?
Las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no siguen un patrón fijo y suelen ceder con cambio de postura, hidratación o descanso. Las contracciones de parto son regulares, se vuelven cada vez más frecuentes (por ejemplo, cada 10 minutos, luego cada 7, luego cada 5), aumentan en intensidad y no desaparecen con el reposo. Si no estás segura, cronometra durante una hora: si las contracciones son regulares y se repiten cada 5 minutos o menos, llama a tu matrona o al servicio de urgencias de tu hospital.
¿Cuándo debo preocuparme por una disminución de los movimientos fetales a las 37 semanas?
A las 37 semanas el bebé tiene menos espacio, por lo que los movimientos pueden notarse diferentes, pero no deben reducirse en frecuencia. La mayoría de matronas y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan hacer recuentos de movimientos: busca 10 movimientos distintos en 2 horas durante el período activo habitual del bebé. Si no los sientes en ese tiempo, o si percibes una reducción significativa respecto a lo habitual, contacta de inmediato con tu matrona o ve a urgencias de obstetricia. La disminución de movimientos puede ser signo de bienestar fetal comprometido.
¿Se puede mantener relaciones sexuales a las 37 semanas?
En embarazos de bajo riesgo, sí. Las relaciones sexuales no provocan el parto si el cuerpo no está preparado, y el bebé está perfectamente protegido por el saco amniótico y el tapón mucoso cervical. Debes evitarlas si tu médica o matrona te lo ha indicado expresamente (placenta previa, riesgo de parto prematuro, rotura de membranas o sangrado activo). A estas alturas puede que resulten incómodas por el tamaño del abdomen, lo cual es completamente normal.
¿Qué significa perder el tapón mucoso a las 37 semanas?
Perder el tapón mucoso indica que el cuello uterino está comenzando a madurar y prepararse para el parto. Puede aparecer como una secreción gelatinosa, espesa, transparente, rosada o ligeramente teñida de sangre (lo que se llama "show" o manchado de parto). Que lo pierdas no significa que el parto sea inminente: puede ocurrir días o incluso semanas antes. Si en cambio hay sangrado abundante de color rojo brillante (más allá de un leve manchado), llama a tu matrona o ve a urgencias.
¿Cuándo debería tener lista la bolsa para el hospital?
A las 37 semanas la bolsa debería estar preparada y a mano. El parto puede comenzar en cualquier momento a partir de ahora. Incluye tu documentación (DNI, tarjeta sanitaria, cartilla del embarazo), ropa cómoda para el alta, artículos de aseo, cargador del móvil, y lo que necesitas para el bebé: ropita de salida, arrullo, silla de coche instalada. También es un buen momento para confirmar con tu matrona el plan de parto que hayas elaborado.
¿Por qué me siento tan agotada y emocional a las 37 semanas?
El agotamiento del final del embarazo es completamente real: es el resultado de cargar con un peso extra, dormir peor (visitas frecuentes al baño, incomodidad, ansiedad anticipatoria), y los cambios hormonales que el cuerpo está realizando para prepararse para el parto. Las oscilaciones emocionales también son normales, impulsadas por el aumento de estrógenos y prolactina. Acepta la ayuda que te ofrezcan, descansa cuando puedas y habla con tu matrona si los síntomas de tristeza o angustia se vuelven persistentes o intensos: la depresión prenatal existe y tiene tratamiento.
¿Qué es la prueba del estreptococo del grupo B (EGB) y cuándo se hace en España?
El estreptococo del grupo B (EGB o Streptococcus agalactiae) es una bacteria que puede encontrarse en la vagina o el recto de aproximadamente el 20-25% de las embarazadas de forma inocua para la madre, pero que puede transmitirse al bebé durante el parto y causar infecciones graves. En España, el Ministerio de Sanidad recomienda el cribado universal mediante cultivo vagino-rectal entre las semanas 35 y 37. Si el resultado es positivo, recibirás antibióticos intravenosos durante el parto para proteger al bebé. Si aún no te lo han hecho, pregunta en tu próxima visita con la matrona.
¿Puedo intentar desencadenar el parto de forma natural a las 37 semanas?
La SEGO y el Ministerio de Sanidad desaconsejan intentar desencadenar el parto antes de las 39 semanas sin indicación médica, ya que los bebés nacidos entre las 37 y las 39 semanas tienen mayor riesgo de complicaciones que los nacidos a término completo. Actividades como caminar, las relaciones sexuales o la pelota de pilates son improbables que adelanten el parto si el cuerpo no está listo. Métodos como el aceite de ricino o hierbas sin supervisión médica pueden ser peligrosos. Ten paciencia: tu bebé llegará cuando esté preparado.
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