Embarazo semana a semana
23 Semanas de Embarazo
Con 23 semanas de embarazo, tu bebé mide unos 29 cm y pesa aproximadamente 500 g. Los pulmones empiezan a producir surfactante y se acerca el umbral de viabilidad.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a tu pediatra sobre tu hijo.
Fuentes: OMS, CDC, AAP y NHS. Las recomendaciones varían según el país — para España, consulta la SEGO.
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De un vistazo: semana 23
- Trimestre: Segundo trimestre — te acercas al umbral de viabilidad
- Tamaño del bebé: Aproximadamente como un mango grande — unos 29 cm de cabeza a talón y alrededor de 500 g
- Hito clave: Los pulmones empiezan a producir surfactante, la sustancia que permite que los alveolos permanezcan abiertos tras el nacimiento. Los vasos sanguíneos pulmonares se desarrollan rápidamente para preparar la respiración de aire. La audición es plenamente funcional y tu bebé ya se está familiarizando con la banda sonora de tu vida cotidiana.
Desarrollo del bebé esta semana
La semana 23 marca el inicio de un periodo de desarrollo fetal enormemente importante. La maduración pulmonar, la acumulación de grasa y el refinamiento cerebral se aceleran. Los bebés nacidos a esta edad gestacional pueden sobrevivir en ocasiones con soporte intensivo en una unidad neonatal, aunque el camino es duro. Cada semana adicional de gestación mejora los resultados de forma significativa.
- Pulmones: Los neumocitos tipo II comienzan a producir surfactante, la sustancia que evita el colapso alveolar. Continúa la ramificación de las vías aéreas y se multiplican los vasos sanguíneos pulmonares.
- Piel: Sigue siendo roja y arrugada porque la grasa subcutánea recién empieza a acumularse. Las capas celulares nuevas hacen que la piel sea cada vez menos traslúcida.
- Audición: Plenamente funcional. Tu bebé percibe de forma fiable los sonidos externos —voces, música, el ladrido del perro— a través de la pared abdominal.
- Páncreas: Se desarrolla rápidamente y empieza a producir insulina en respuesta a la glucosa.
- Oído interno y equilibrio: El sistema vestibular, que controla el equilibrio, está madurando. Tu bebé puede percibir tus movimientos y tu postura.
- Movimientos y reflejos: Las patadas, los giros y los estiramientos son más intensos. Los reflejos de sobresalto, prensión y succión practican para la vida fuera del útero.
- Ojos: Todavía están fusionados, pero empiezan los movimientos oculares rápidos durante los ciclos de sueño.
Tu cuerpo y síntomas esta semana
A las 23 semanas, el fondo uterino se sitúa unos 3-4 cm por encima del ombligo. La altura uterina en centímetros debería coincidir aproximadamente con las semanas de gestación. Muchas embarazadas empiezan a sentirse decididamente "embarazadas", tanto por el tamaño como por los síntomas.
- Contracciones de Braxton-Hicks: Las tensiones irregulares e indoloras son habituales. Ceden con reposo, hidratación o al cambiar de postura.
- Edema: El edema leve en pies y tobillos es frecuente a medida que el volumen sanguíneo alcanza su máximo y el útero comprime las venas de las piernas.
- Calambres nocturnos: Afectan sobre todo a los gemelos. Los estiramientos antes de dormir y una buena hidratación ayudan.
- Barriga en crecimiento: El vientre puede parecer que se expande rápidamente. El estiramiento de la piel puede causar picor, especialmente en el abdomen.
- Dolor en el ligamento redondo: Punzadas breves y agudas en la parte baja del abdomen o la ingle al cambiar de postura.
- Ardor y acidez: El útero en crecimiento empuja el estómago hacia arriba. Comer pocas cantidades con frecuencia y no tumbarse inmediatamente después de las comidas ayuda.
- Ronquidos y congestión nasal: Las hormonas del embarazo inflaman la mucosa nasal; un humidificador y lavados nasales con suero fisiológico pueden aliviar los síntomas.
Nutrición: qué comer y qué evitar esta semana
Con la prueba de sobrecarga oral de glucosa (SOG) a la vuelta de la esquina —entre las semanas 24 y 28 según el protocolo del Ministerio de Sanidad—, la semana 23 es un buen momento para revisar cómo estás tomando los hidratos de carbono. No se trata de restringir, sino de estabilizar los picos de glucemia.
Prioriza:
- Hidratos de carbono de bajo índice glucémico: Cereales integrales (avena, arroz integral, quinoa), legumbres, lentejas, fruta con piel y verduras feculentas en porciones moderadas. Combina los hidratos con proteínas y grasas para ralentizar los picos de glucosa.
- Hierro con vitamina C: Carne magra, lentejas o cereales enriquecidos con cítricos, pimiento rojo o fresas mejoran la absorción del hierro no hemo.
- Alimentos ricos en calcio: Yogur, queso, leches vegetales enriquecidas, tofu cuajado con calcio, almendras y verduras de hoja verde. Apunta a unos 1.000 mg diarios.
- Omega-3 DHA: De 2 a 3 raciones semanales de pescado azul bajo en mercurio (salmón, sardinas, boquerón, trucha) o un suplemento de DHA de algas favorece el desarrollo cerebral y visual del bebé.
- Hidratación: 2-2,5 litros de líquidos al día ayuda con el estreñimiento, el edema y las contracciones de Braxton-Hicks.
Sigue evitando: alcohol, pescados grandes con alto contenido en mercurio (pez espada, tiburón, atún rojo de gran tamaño), alimentos crudos o poco cocinados de origen animal, lácteos no pasteurizados y embutidos sin calentar. Limita la cafeína a menos de 200 mg/día. Las bebidas azucaradas (zumos, refrescos, café con azúcar) son una causa frecuente de resultados elevados en la SOG: sustitúyelas por agua con limón o agua con gas sin azúcar.`
Ejercicio
Las recomendaciones de la SEGO, en consonancia con las de ACOG y la OMS, apuntan a unos 150 minutos semanales de actividad moderada en embarazos sin complicaciones. El ejercicio regular a las 23 semanas reduce el riesgo de diabetes gestacional, alivia el dolor de espalda, mejora el sueño y se asocia a partos más cortos y recuperaciones más fáciles.
Mejores opciones esta semana: caminar, natación, bicicleta estática, yoga prenatal, musculación adaptada y ejercicios de suelo pélvico (tres series de 10 repeticiones al día).
La postura importa: la tripa desplaza el centro de gravedad hacia delante y acentúa la curva lumbar. Activa el core con suavidad al levantar peso, evita arquear la zona baja de la espalda, siéntate con los dos pies planos en el suelo y considera un cinturón de soporte prenatal en los días de mucha actividad.
Modifica o evita: ejercicios tumbada boca arriba durante más de unos pocos minutos (usa una inclinación), aguantar la respiración contra resistencia, torsiones profundas, deportes de contacto, yoga caliente y actividades con riesgo significativo de caída. Detente si sientes mareos, falta de aliento, calambres o si notas sangrado o pérdida de líquido.
Salud mental
Acercarse al umbral de viabilidad es emocionalmente complejo. Muchos padres describen una nueva capa de consciencia en este momento: gratitud por lo que se ha avanzado, mezclada con una renovada inquietud por lo que aún podría ir mal. Ambas reacciones son completamente normales.
Sueño: Suele empeorar. Dormir de lado con un cojín entre las rodillas y otro apoyando la barriga puede ayudar. Si te despiertas boca arriba, gírate simplemente a un lado: no hay ningún daño en los cambios posturales ocasionales.
Revisa tu estado de ánimo: La depresión y la ansiedad prenatal afectan a aproximadamente 1 de cada 5 embarazadas y tienen tratamiento. Habla con tu matrona o médico si te sientes persistentemente triste, pierdes el interés por tus actividades habituales o tienes preocupaciones constantes. Hay tratamientos basados en evidencia —terapia psicológica, grupos de apoyo, y en algunos casos medicación— que son seguros durante el embarazo. El apoyo de la familia, incluida la abuela, es un recurso valioso que muchas familias españolas utilizan activamente.
Implicación de la pareja: Las patadas externas suelen ser más fáciles de detectar para una mano apoyada en la barriga entre las semanas 22 y 26. Este momento compartido puede profundizar el vínculo de forma significativa.
Cuándo llamar al médico o a tu matrona
Contacta con tu matrona, con el médico de cabecera en el centro de salud o acude a urgencias si experimentas:
- Sangrado vaginal (cualquier cantidad)
- Salida brusca de líquido o pérdida continua
- Dolor abdominal intenso o persistente
- Contracciones regulares (más de 4 en una hora) — posible parto prematuro
- Presión pélvica, dolor lumbar rítmico o cólicos de tipo menstrual
- Cefalea intensa, alteraciones visuales, edema brusco de manos y cara o dolor en el epigastrio (señales de alerta de preeclampsia)
- Escozor al orinar o dolor de espalda con fiebre (posible infección urinaria o pielonefritis)
- Edema unilateral en una pierna, dolor o enrojecimiento (posible trombosis)
- Disminución notable de los movimientos cuando ya has establecido un patrón diario reconocible
Pruebas y visitas esta semana
Probablemente tendrás una visita de seguimiento prenatal con tu matrona en el centro de salud. Se controlarán el peso, la tensión arterial, el análisis de orina, la altura uterina y el latido fetal con Doppler. Tu matrona o ginecóloga programará la prueba de sobrecarga oral de glucosa (SOG), que en España se realiza entre las semanas 24 y 28, y repasará contigo los signos de alarma del parto prematuro al ir acercándote a la ventana de viabilidad. Si tienes antecedentes de cérvix corto u otros factores de riesgo, puede ordenarse una ecografía cervical. Algunas unidades ofrecen en esta visita una "consulta de viabilidad": qué ocurriría si el parto empezara ahora, cómo funciona la unidad neonatal de referencia y qué herramientas (como la betametasona, el corticoide que acelera la madurez pulmonar fetal) podrían utilizarse.
Consejos para la semana 23
- Prepárate para la SOG. En los días previos, centra la alimentación en hidratos de carbono estables: cereales integrales, legumbres, fruta con piel. Mantente bien hidratada y evita cargarte de azúcar la noche anterior.
- Aprende los signos de alarma del parto prematuro. Guarda el número de urgencias de tu matrona o del hospital de referencia donde puedas encontrarlo rápidamente.
- Empieza a hacer estiramientos suaves de gemelos antes de acostarte. Dos minutos de estiramiento suelen prevenir los peores calambres nocturnos.
- Apúntate al curso de preparación al parto. Los cursos del centro de salud suelen llenarse con 6-12 semanas de antelación.
- Háblale a tu bebé. La audición es plenamente funcional; las voces que escucha ahora facilitan el reconocimiento vocal del recién nacido.
Preparación para lo que viene
El tercer trimestre empieza a la semana 28, solo cinco semanas más. Empieza a organizarte con calma: busca el pediatra de la Seguridad Social asignado a tu centro de salud y solicita una cita de presentación prenatal si lo deseas, elabora la lista de lo que necesitarás para el bebé, habla con tu empresa sobre la baja maternal (en España son 16 semanas con prestación de la Seguridad Social, con posibilidad de ampliarlas en algunos casos), e infórmate de los cursos de lactancia de tu área de salud. Ve reuniendo los elementos básicos de la bolsa del hospital poco a poco para no tener que hacerlo con prisas en el tercer trimestre. Un primer borrador del plan de parto te ayudará a aclarar qué es lo más importante para ti y a abrir el diálogo con tu equipo asistencial.
Preguntas frecuentes sobre la semana 23
¿Qué significa exactamente "viabilidad" y dónde encajan las 23 semanas?
La viabilidad se refiere a la edad gestacional a partir de la cual un bebé tiene una probabilidad razonable de sobrevivir fuera del útero con apoyo médico intensivo. En las unidades neonatales modernas bien equipadas, el umbral se sitúa habitualmente entre las 22 y las 24 semanas, y las tasas de supervivencia aumentan de forma notable con cada semana adicional. A las 23 semanas, la supervivencia con reanimación activa es posible pero limitada, y el riesgo de secuelas a largo plazo sigue siendo elevado. A partir de la semana 24, las perspectivas mejoran de manera significativa. Estas decisiones siempre se individualizan: tu equipo de obstetricia y neonatología discutirá los detalles según tu situación concreta.
¿Qué es el surfactante y por qué es tan importante en este momento?
El surfactante es una sustancia jabonosa producida por células especializadas del pulmón en desarrollo (neumocitos tipo II). Recubre el interior de los alveolos y evita que se colapsen al espirar. Sin suficiente surfactante, un bebé prematuro no puede inflar sus pulmones para respirar. Su producción comienza de forma modesta alrededor de las semanas 23-24 y aumenta de manera sustancial a lo largo del tercer trimestre. Por eso cada semana adicional de gestación mejora tan significativamente el pronóstico en los nacimientos prematuros.
¿Con qué frecuencia debería notar los movimientos de mi bebé a las 23 semanas?
La mayoría de los embarazos establecen un patrón diario de actividad más claro entre las semanas 24 y 28. A las 23 semanas los movimientos son cada vez más constantes —muchas madres notan periodos tranquilos y periodos activos— pero el recuento formal no está indicado todavía. Los bebés duermen en ciclos de 20 a 40 minutos, y la posición de la placenta influye en lo que se percibe. Lo importante es observar patrones. Consulta con tu matrona si has establecido un patrón claro y notas una disminución importante.
¿Por qué se me están hinchando los pies y los tobillos a las 23 semanas?
El volumen sanguíneo durante el embarazo aumenta aproximadamente un 50 % respecto al nivel previo, y el útero en crecimiento comprime las venas que devuelven la sangre desde las piernas. Ambos efectos producen edema leve en pies, tobillos y a veces manos, sobre todo al final del día, con calor o tras mucho tiempo de pie. Eleva los pies siempre que puedas, mantente bien hidratada y camina con regularidad. Llama a tu médico si el edema es brusco, intenso, asimétrico (solo en una pierna) o se acompaña de cefalea, alteraciones visuales o dolor en el epigastrio: pueden ser signos de preeclampsia o trombosis.
¿En qué consiste la prueba de sobrecarga oral de glucosa (SOG)?
La prueba de cribado de diabetes gestacional, que en España se programa habitualmente entre las semanas 24 y 28 según el protocolo del Ministerio de Sanidad, consiste en beber una solución de glucosa (50 g) y extraer sangre una hora después. No es necesario ayunar para este cribado. Si el resultado es elevado, se realiza la prueba diagnóstica completa: extracción en ayunas y luego tres extracciones adicionales tras tomar 100 g de glucosa. La mayoría de las mujeres superan el cribado sin problema. Si se confirma una diabetes gestacional, el tratamiento dietético, el autocontrol glucémico y, en algunos casos, la insulina son muy eficaces.
¿Es seguro volar con 23 semanas de embarazo?
La mayoría de las aerolíneas y obstetras consideran el viaje en avión seguro en embarazos sin complicaciones hasta aproximadamente la semana 36 para vuelos nacionales y hasta las semanas 32-35 para vuelos internacionales (las políticas varían). A las 23 semanas estás en un momento cómodo para viajar. Levántate a caminar cada hora, mantén una buena hidratación, usa medias de compresión para reducir el riesgo de trombosis y consulta con tu matrona si tienes alguna restricción específica (por ejemplo, placenta previa o antecedentes de parto prematuro).
¿Cómo distingo las contracciones de Braxton-Hicks de las contracciones de parto prematuro?
Las contracciones de Braxton-Hicks son irregulares, indoloras o ligeramente incómodas, no se intensifican con el tiempo y ceden con el reposo, la hidratación o al cambiar de postura. Las contracciones de parto prematuro son regulares, cada vez más frecuentes (más de 4 en una hora), se hacen más intensas y duraderas, no ceden con el reposo y a menudo se acompañan de dolor lumbar, presión pélvica, aumento o cambio de las pérdidas vaginales o cualquier sangrado. Llama a tu médico o matrona de inmediato si sospechas parto prematuro: la evaluación precoz es fundamental a esta edad gestacional.
¿Por qué me despiertan los calambres en las piernas por las noches?
Los calambres nocturnos en las piernas son muy frecuentes en el segundo y tercer trimestre. Su causa no está del todo aclarada: la presión del útero sobre los nervios, los cambios circulatorios y las variaciones en el equilibrio de calcio, magnesio y potasio probablemente contribuyen. Los estiramientos suaves de gemelos antes de acostarte, una hidratación adecuada, un calzado cómodo durante el día y una dieta rica en calcio y magnesio suelen ayudar. Cuando te dé un calambre, flexiona el pie hacia arriba (hacia la rodilla) y masajea la pantorrilla.
¿Es normal estar más emotiva o ansiosa en la semana 23?
Sí. Acercarse al umbral de viabilidad suele desencadenar una oleada de emociones complejas: alivio y gratitud por lo lejos que has llegado, pero también una nueva consciencia de lo que podría salir mal. Los cambios hormonales, la interrupción del sueño y el peso de "esto es real ya" contribuyen a ello. Habla con tu pareja, con amigas de confianza o con un profesional. Recurre a tu matrona si te sientes persistentemente triste o ansiosa, pierdes el interés por tus actividades habituales o tienes pensamientos intrusivos. La depresión y la ansiedad prenatal afectan a aproximadamente 1 de cada 5 embarazadas y responden bien al tratamiento.
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