Embarazo semana a semana
35 Semanas de Embarazo
A las 35 semanas de embarazo, tu bebé es del tamaño de un melón amarillo. Descubre el desarrollo renal, el encajamiento, la presión pélvica y qué esperar esta semana.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a tu pediatra sobre tu hijo.
Fuentes: OMS, CDC, AAP y NHS. Las recomendaciones varían según el país — para España, consulta la SEGO.
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De un vistazo
Estás en la semana 35 de embarazo, en pleno tercer trimestre con unas cinco semanas por delante. Tu bebé mide ahora aproximadamente 46 cm y pesa unos 2,4 kg — del tamaño de un melón amarillo. El gran hito de esta semana: los riñones del bebé están completamente formados, el hígado puede procesar algunos productos de desecho, y el desarrollo físico está prácticamente completo. El tiempo que queda en el útero es sobre todo para ganar grasa (aproximadamente 200-250 g por semana a partir de ahora) y completar la maduración cerebral. En España, tu matrona te citará en breve para la visita de la semana 36, donde se realizará el cultivo para el estreptococo del grupo B (EGB).
Desarrollo del bebé esta semana
- Riñones: Completamente formados y produciendo orina, que pasa a formar parte del líquido amniótico que el bebé traga y recicla.
- Hígado: Comienza a procesar algunos productos de desecho, aunque no madurará del todo hasta después del nacimiento.
- Cerebro: Sigue creciendo rápidamente — el peso cerebral aumenta aproximadamente un tercio entre las semanas 35 y 39. Las conexiones neuronales se forman a un ritmo extraordinario.
- Pulmones: Producen surfactante en cantidades importantes. La mayoría de los bebés nacidos a las 35 semanas respiran bien, aunque algunos pueden necesitar apoyo breve.
- Audición: Completamente desarrollada. Tu bebé reconoce tu voz, la de tu pareja y la música o sonidos familiares.
- Capa de grasa: La grasa subcutánea sigue acumulándose, alisando las arrugas y redondeando la cara, los brazos y las piernas. Esta grasa es esencial para la regulación de la temperatura tras el nacimiento.
- Posición: La mayoría de los bebés ya están con la cabeza hacia abajo. Si el tuyo no lo está, tu matrona o ginecóloga/o hablará de opciones en la próxima visita.
- Movimientos: Menos giros, más empujones y estiramientos — simplemente hay menos espacio. La frecuencia de movimientos debe mantenerse constante.
Tu cuerpo y síntomas esta semana
La semana 35 marca a menudo la transición del cansancio manejable al deseo real de que llegue pronto el final. Síntomas frecuentes:
- Encajamiento (descenso del bebé): Muchas madres primerizas notan que el bebé baja hacia la pelvis. La respiración mejora, pero aumenta la presión pélvica.
- Ganas frecuentes de orinar: Suelen ser peores ahora porque la cabeza del bebé presiona directamente sobre la vejiga.
- Pinchazos pélvicos o vaginales: Dolores agudos y breves causados por la presión del bebé sobre los nervios.
- Dolor pélvico y de caderas: Los ligamentos relajados y el peso del bebé provocan dolores, especialmente al cambiar de postura.
- Contracciones de Braxton Hicks: Pueden aumentar en frecuencia e intensidad, pero siguen siendo irregulares.
- Insomnio: Las molestias, las ganas de orinar y los pensamientos acelerados interrumpen el sueño.
- Hemorroides: Frecuentes por la presión y el estreñimiento.
- Flujo vaginal: Un flujo blanquecino y lechoso es normal. Presta atención a cambios de color, olor o pérdida de líquido acuoso.
- Pérdida de calostro: Algunas mujeres comienzan a perder calostro.
- Síntomas del túnel carpiano: Entumecimiento u hormigueo en las manos por retención de líquidos.
Nutrición: qué comer y qué evitar esta semana
A las 35 semanas prioriza la densidad nutricional sobre el volumen — come raciones pequeñas y frecuentes para gestionar la acidez y el poco espacio que queda en el estómago. Sigue priorizando proteínas (70-100 g diarios), alimentos ricos en hierro, calcio (1.000 mg) y DHA para el desarrollo cerebral.
Alimentos especialmente útiles:
- Snacks proteicos: yogur natural, huevos cocidos, hummus, queso fresco, cremas de frutos secos
- Combinaciones de hierro y vitamina C: lentejas con pimiento, espinacas con naranja, cereales enriquecidos con fresas
- Alimentos ricos en fibra: avena, legumbres, peras con piel, ciruelas — para el estreñimiento
- Alimentos hidratantes: pepino, sandía, caldo casero, infusiones sin cafeína
Sigue evitando: carne, pescado o huevos crudos o poco cocinados; quesos no pasteurizados; pescado con alto contenido en mercurio (pez espada, tiburón); embutidos sin calentar; alcohol; y limita la cafeína a menos de 200 mg/día.
Ejercicio y movimiento
Continúa con actividad regular y suave si tu matrona te ha dado el visto bueno. Caminar sigue siendo uno de los mejores ejercicios — favorece la circulación, puede ayudar al bebé a colocarse en una posición óptima y puede contribuir al inicio del parto (aunque no lo induce de forma fiable).
Especialmente útil a las 35 semanas:
- Caminar (20-30 minutos diarios según tolerancia)
- Natación o aquagym (descarga las articulaciones)
- Yoga prenatal (posturas de apertura de caderas: gato-vaca, postura del niño con rodillas separadas)
- Ejercicios de Kegel (fortalecimiento del suelo pélvico)
- Inclinaciones pélvicas (reducen el dolor de espalda y favorecen la posición fetal óptima)
- Pelota de parto (rebotar o hacer círculos con las caderas)
Evita: tumbarte boca arriba, ambientes calurosos, deportes de contacto, actividades con riesgo de caídas, levantar peso. Detente y llama a tu matrona si tienes contracciones, sangrado, pérdida de líquido, mareo o disminución de los movimientos fetales durante o después del ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
Esta semana puede surgir con fuerza el instinto de nidificación: un impulso intenso de limpiar, organizar y prepararlo todo. Está bien, pero no te excedas con las tareas físicas. La ansiedad ante el parto suele alcanzar su punto álgido ahora. Las noches fragmentadas por los despertares frecuentes pueden amplificar los cambios de humor.
Estrategias que ayudan:
- Nombrar los miedos de forma concreta. La ansiedad vaga es más difícil de manejar que enumerar las preocupaciones una a una.
- Hablar de tus preferencias para el parto con tu pareja y tu matrona
- Limitar la lectura nocturna de historias de parto o peores escenarios
- Relajación diaria: 10 minutos de respiración guiada o meditación
- Conectar con otras futuras madres — grupos presenciales o comunidades en línea
- Aceptar la ayuda: si familia o amigas preguntan qué pueden hacer, da respuestas concretas (traer comida, pasear al perro, hacer la compra). En muchas familias españolas, la abuela tiene un papel clave en las primeras semanas — si es así en tu caso, hablad antes de expectativas.
Habla con tu matrona si tienes tristeza persistente, ataques de pánico, pensamientos intrusivos o deseos de hacerte daño a ti misma o al bebé. Los trastornos de humor antenatales son frecuentes, tienen tratamiento y es importante ser honesta.
Cuándo llamar a la matrona o ir al hospital
Contacta con tu matrona o acude a urgencias de inmediato si experimentas:
- Disminución de los movimientos fetales — menos de 10 movimientos en 2 horas durante el período normalmente activo
- Contracciones regulares — más de 4 por hora durante más de una hora
- Sangrado o pérdida de líquido acuoso (posible rotura de membranas)
- Dolor de cabeza intenso o persistente, alteraciones visuales, hinchazón repentina (signos de preeclampsia)
- Dolor en el hipocondrio derecho
- Picor intenso en palmas o plantas (colestasis)
- Fiebre superior a 38 °C
- Dolor al orinar con dolor lumbar y fiebre (infección urinaria o renal)
- Aumento repentino de peso de más de 1 kg en una semana
Pruebas y visitas esta semana
La visita de la semana 35 con tu matrona incluye habitualmente los mismos controles que las recientes: tensión arterial, peso, análisis de orina, altura uterina, frecuencia cardiaca fetal y una conversación sobre síntomas y dudas. Tu matrona puede tratar estos temas:
- Confirmar la posición fetal (cefálica o de nalgas)
- Preparar el cultivo para el EGB en la semana 36
- Revisar tu plan de parto y preferencias
- Cuándo acudir al hospital y a quién llamar
- Posible valoración del cuello uterino si está indicada (no todos los protocolos lo contemplan de forma rutinaria)
- Planificación del test EGB y posibles ecografías adicionales
Lleva tus preguntas escritas — hay mucho que coordinar en esta etapa.
Consejos para la semana 35
- Lava la ropa y los artículos del bebé. La ropa de recién nacido, las mantitas y los pañales de tela deben lavarse con un detergente suave y sin perfume antes de usarlos.
- Confirma al pediatra de tu bebé. En la Seguridad Social te asignarán un pediatra en el centro de salud; llama para saber quién es y si necesitas pedir cita en los primeros días tras el alta.
- Prepara el espacio de sueño. Cuna o moisés en tu habitación, colchón firme, sábana ajustada — sin mantas sueltas, almohadas ni peluches (el sueño seguro salva vidas).
- Practica cómo cronometrar las contracciones. Hay apps que ayudan. Saber hacerlo reduce el pánico cuando empiece el parto de verdad.
- Descansa cuando puedas. Las siestas no son pereza — son preparación.
Preparación para las próximas semanas
La semana que viene harás el cultivo para el EGB y muchas matronas inician las visitas semanales. Es el momento de cerrar los arreglos para el cuidado de los hijos mayores, terminar los traspasos de trabajo y confirmar los trámites de la baja de maternidad de 16 semanas (puedes gestionarla a través del INSS o de la web de la Seguridad Social). Si vas a parir en un hospital público, puedes preinscribirte para que el ingreso sea más rápido. Hazte con los productos esenciales para el posparto: compresas extra-grandes, botella perineal, ropa interior cómoda, discos absorbentes para el pecho y tentempié fácil para las noches de lactancia.
Preguntas frecuentes sobre la semana 35
¿Es normal sentir presión pélvica a las 35 semanas?
Sí. La presión pélvica a las 35 semanas suele indicar que el bebé está descendiendo hacia la pelvis, lo que se llama encajamiento o descenso. Puedes notar que respiras con más facilidad pero que la presión sobre la vejiga, las caderas y el suelo pélvico aumenta. Es frecuente caminar con un paso más bamboleante, sentir pinchazos breves en la zona pélvica o vaginal y tener más ganas de orinar. Una presión intensa y constante acompañada de contracciones regulares puede indicar inicio del parto — llama a tu matrona.
¿Cuándo encaja el bebé y cómo se siente?
En las primeras gestaciones el bebé suele encajar entre las semanas 34 y 36. En embarazos posteriores puede no ocurrir hasta que empiece el parto. Señales de que el bebé ha encajado: respiras mejor, la barriga parece más baja, aumenta la presión pélvica, tienes más ganas de orinar y caminas con más balance. No todos los bebés encajan de forma apreciable antes del parto — eso también es normal.
¿Cuánto peso debería haber ganado a las 35 semanas?
El aumento de peso total recomendado varía según el índice de masa corporal previo al embarazo. Para un IMC normal, el Ministerio de Sanidad recomienda entre 11,5 y 16 kg en total — a las 35 semanas la mayoría han ganado entre 10 y 14 kg. Comunicar a tu matrona un aumento repentino de más de 1 kg en una semana es importante, ya que puede ser señal de preeclampsia.
¿Por qué tengo sueños tan vívidos o pesadillas a las 35 semanas?
Los cambios hormonales, la ansiedad ante el parto y los frecuentes despertares nocturnos contribuyen a sueños vívidos y a veces perturbadores durante el embarazo. Cada despertar se produce más a menudo en fase REM (sueño con sueños), lo que hace que los recuerdes mejor. No son premonitorios ni reflejan tus capacidades como madre. Si las pesadillas causan mucho malestar o insomnio, coméntaselo a tu matrona.
¿Cuándo debo preocuparme: contracciones de Braxton Hicks o parto real?
Las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no se intensifican, suelen cesar con el movimiento o la hidratación y normalmente se sienten en la parte delantera del abdomen. Las contracciones de parto se vuelven más regulares, más intensas y más seguidas con el tiempo, no se calman con el reposo y pueden irradiarse desde la espalda hacia delante. Si tienes contracciones cada 5 minutos, de 1 minuto de duración, durante 1 hora (la regla 5-1-1), llama a tu matrona — pero llama antes si tienes dudas, sangras o pierdes líquido.
¿Es normal que me salga calostro a las 35 semanas?
Sí. El calostro (la primera leche, espesa y amarillenta) puede aparecer en las semanas previas al parto — algunas mujeres pierden mucho, otras nada. Ambas situaciones son normales. Los discos absorbentes para el pecho en el sujetador ayudan con las pérdidas. Evita intentar extraer o estimular el calostro sin indicación de tu matrona, ya que la estimulación del pezón puede provocar contracciones.
¿Puedo seguir conduciendo a las 35 semanas?
Sí, siempre que puedas llegar cómodamente a los pedales y al volante y el cinturón te quede bien ajustado (la parte inferior cruzando las caderas, la superior entre los pechos). En trayectos largos, para cada hora o dos para caminar y reducir el riesgo de trombosis. Muchas matronas recomiendan no conducir sola en las últimas semanas por si el parto se inicia de forma inesperada.
¿Qué es el cultivo del estreptococo del grupo B (EGB) y cuándo se hace?
El estreptococo del grupo B (EGB) es una bacteria frecuente que alrededor del 20-25 % de las mujeres portan sin síntomas. Puede transmitirse al bebé durante el parto y causar una infección grave. El cultivo es una torunda vagino-rectal rápida e indolora que se realiza habitualmente entre las semanas 35-37 según el protocolo del Ministerio de Sanidad español. Si el resultado es positivo, recibirás antibióticos intravenosos durante el parto para proteger al bebé — esto no implica necesariamente una cesárea.
¿Por qué me duelen tanto las caderas a las 35 semanas?
La hormona relaxina relaja los ligamentos de la pelvis para preparar el parto, lo que puede causar dolor notable en caderas, parte baja de la espalda y sínfisis del pubis. Dormir de lado con una almohada entre las rodillas, el yoga prenatal, los baños templados, el masaje prenatal y un cinturón de sujeción pélvica pueden ayudar. Un dolor intenso en la ingle (especialmente sobre el pubis) podría ser una disfunción de la sínfisis del pubis — coméntaselo a tu matrona para que te derive a una fisioterapeuta de suelo pélvico.
¿Debo hacer algo especial para preparar la lactancia?
No es necesario "endurecer" los pezones ni hacer preparación especial — ese consejo está superado. Lo que sí ayuda: asistir a una clase de lactancia (muchos centros de salud las ofrecen de forma gratuita), aprender sobre el agarre y las posturas, identificar un grupo de apoyo a la lactancia o una matrona especializada antes del nacimiento, comprar lo básico (sujetadores de lactancia, crema para pezones, discos absorbentes) y organizar ayuda para las dos primeras semanas. El contacto piel con piel en la primera hora tras el nacimiento favorece enormemente el inicio de la lactancia.
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